jueves, 19 de septiembre de 2013

Cerdo al estilo de los Alpes franceses



A petición popular os traigo una receta deliciosa que aprendí en mi viaje por los Alpes franceses. Concretamente en Châtel. A unos cuantos kilómetros del Lago Lemán. Un sitio absolutamente maravilloso, idílico diría yo, pero de esos en los que el invierno se pone duro y hace que la comida contundente sea la única forma de mantenerse con vida.
Desde luego allí, además de conocer personas extraordinarias, pasear por sitios tan bonitos que a veces me gusta recordarlos antes de dormir y de pasárnoslo increíblemente bien, para lo que tengo que añadir que el ir bien acompañado es un ingrediente necesario… además de todo eso, decía, comí como si fuera mi último día en la tierra. Y engordé más o menos en la misma medida, porque todo es comida de esa que vale lo que pesa. A la vieja usanza.
Uno de los platos más apetecibles, y además muy fácil de hacer es este que os traigo hoy: el cerdo al horno.  
Los ingredientes: una cinta de lomo de entre kilo y medio y dos kilos. Una cebolla, un vasito pequeño de vino blanco, aceite, sal, caldito de carne, una cucharada de mostaza, azúcar moreno, pan rallado, cebollino y un poquito de aceite de oliva. También se puede hacer con un lomito de pato y está buenísimo, pero yo tenía más a mano la cinta de lomo.
Empezamos por dorar la carne en la sartén. Todo el trozo, sin contemplaciones ni cortes… vuelta y vuelta hasta que se dore, despacito. Después ponéis un pelín de aceite en una fuente, sal gorda en el fondo, el lomo encima y al horno… 150º y más o menos 20 minutos.
Después lo sacamos. Y untamos la parte superior con mostaza, como si fuera un trozo de pan… después espolvoreamos el pan rallado por encima y otro poquito al horno. 10 minutos más. Hacemos cortes del tamaño de las rodajas que veis en la foto, más o menos. Y lo dejamos reposar un pelín mientras hacemos la salsa.
Vamos a cortar y a freír la cebolla… la retiramos y aprovechando la sartén, podemos freír ahí también un poquito de patata o cebolla, pero para pocharla, no para que cruja. Y después ir agregando caldo de carne y un poquito de vino blanco… al gusto, sal y aceite de oliva… no demasiado, en cantidad… dependiendo del tamaño del lomo. Que reduzca un poco… y si está muy líquido lo podéis espesar con algo de harina, pero no hará falta… el ojo por ciento no falla nunca.
Luego ponéis la salsa y las patatas en la fuente de antes y encima el lomito y al horno de nuevo, un pelín para que todo coja color y calor y al sacarlo, cortáis otro poquitín de cebolla y de cebollino y lo espolvoreáis por encima de las rodajas de carne y tiene que quedaros lo mismo que tengo yo en este plato. Una delicia.

jueves, 29 de agosto de 2013

Vuelos para adultos



¿Qué os parece el tema? Vuelos exclusivamente para adultos. No, no tiene nada que ver con ningún contenido sexual sino con el hecho de que los que vuelan sean adultos y no se permitan niños a bordo. Dicho así suena bastante clasista, pero lo cierto es que tiene su lógica. Y es que es algo que sólo se puede comprender cuando uno ha pasado 12 horas de vuelo en un asiento cerca de un bebé que apunta maneras como futuro cantante de ópera.  Bebés que lloran descorazonadoramente durante más horas de las que tú eres capaz de mantenerte despierto. O esos encantadores infantes públicos, cuyos padres son tan generosos que apuestan por la custodia compartida. Compartida con todo bicho viviente y no queda claro si esperan que seas tú quien les regale un pedacito de tu educación a modo de sonora bofetada. En fin… hay vuelos en los que uno definitivamente tiene mala suerte y a veces, esos vuelos son largos. Lo que hace que se conviertan en mucho, mucho más largos y ninguna de las amables atenciones de la azafata te sirven de nada, cuando lo único que quieres es abrir la puerta, dar un par de palmadas y gritar: “ale, al recreo” con la esperanza de que los angelitos salten al vacío para jugar un ratito fuera.
Bueno, entre la mala suerte de que un bebé llore por el comprensible dolor de oídos que le provoca el cambio de presión y la falta de interés de algunos padres por educar a sus fieras… hay muchos niños que se suben a un avión y ni se les oye ni se les siente hasta que el avión aterriza. Y también puedo dar fé de ello, porque además os aseguro que yo fui una de esas niñas del segundo tipo. Pobrecita de mí si no, que mi madre en concepto de educación, era una catedrática honoris causa.
Ahora, el tema es el siguiente: ¿es justo que paguen todos los niños por unos cuantos? Lo ideal sería, por un lado que los padres tuvieran a bien educar a sus vástagos como parte del dulce cometido de eso, ser padre; y por otro que las azafatas contasen con un botiquín suficiente que permitiera eliminar el dolor de los más pequeñines y así no sólo aliviar su dolencia, sino suavizar de paso el viaje a los demás pasajeros.
El caso es que algunas compañías como Malaysia Airlines, Air Asia, Singapore Airlines, Scoot Airlines… en otras, ofrecen opciones de zonas restringidas para menores de 12 años, bajo el nombre de “zona tranquila”. Y quizá la idea no sea del todo mala, sino que simplemente esté mal planteada. La solución es crear un área apartada, insonorizada incluso, y en ella que viajen los niños maleducados, en compañía de los pasajeros adultos que hablan a gritos, los que se emborrachan y montan numeritos y todos aquellos cuyo comportamiento es igual de molesto, aunque tengan más de 12 años. ¿Estáis de acuerdo?

miércoles, 26 de junio de 2013

Viena, cada vez suena mejor



¿Recordáis lo bien que sonaba Viena hace un mes? Pues éste ha sido el resultado. Si alguna vez os habéis preguntado ¿cómo es la vida en Viena? Nuestro amigo Iván Ferreiro lo resume de una forma fantástica y muy personal en este video, que estoy segura de que os va a encantar. A mí, me tiene enamorada. ¿Qué os parece? 

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jueves, 9 de mayo de 2013

Viena ha sonado genial con Iván Fereiro



Iván y Amaro Ferreiro en MQ. Viena
Hace cosa de un mes, a nuestros amigos de la Oficina de Turismo de Viena se les ocurrió hacer una colaboración con Iván Ferreiro y lanzar un concurso para que 4 personas viajaran a la ciudad con la intención de participar en la grabación del video del nuevo disco de Iván.
La idea era contestar a una simple pregunta: ¿Por qué tú y nadie más que tú debería ser elegido para ir a Viena y participar en este video? Y las mejores respuestas han ganado un viaje para dos personas.
Los afortunados, es decir, los que dieron las respuestas más indiscutibles fueron Toni e Inés, así que ellos, acompañados de Lourdes y Carlota llegaron a Viena el pasado día 6. A partir de entonces, todo fue pura diversión.
Rodando el video para el nuevo disco de Iván y su hermano Amaro Ferreiro, hemos estado con ellos en el Museum Qartier, en la noria del Prater, comprando discos, en una lancha por el Danubio, en el restaurante Palmenhaus, en los viñedos de Conbenzl, en un sinfín de sitios chulísimos para terminar rematando con un estupendo concierto en el Strandbar, es decir, un bar a orillas del Danubio con auténtica arena de playa… semejando eso, una playa.
En concierto en el Strandbar.
¿Qué os puedo adelantar? Si sois fans del ex cantante de Los Piratas… pues que el video va a ser algo más que bonito. Os va a encantar. Eso seguro. Pero además las canciones, en su línea, son íntimas, de las que se disfrutan, bueno ya sabéis cómo son sus canciones. Y si no, lo sabréis en junio.
Iván es un chico simpático, es decir poco, abierto, sencillo, divertido, auténtico. Su hermano Amaro, a quien también hemos tenido oportunidad de conocer con un poquito más de profundidad, es un chico sorprendente. Tremendamente sincero, cariñoso, abierto, muy inteligente y además muy gracioso. Claro que tanto arte, no se comprende sin la musa, su mujer Paula, que también ha formado parte de nuestro curioso grupo en el disfrute de este proyecto. Porque no sólo es guapísima, además es un encanto de mujer y tremendamente discreta. Ya podemos ver de dónde les llega la inspiración, al menos a Amaro.
Inés y Carlota
Los otros protagonistas de esta historia, Toni y Lourdes e Inés y Carlota. Cuatro chicos afortunados que se han animado a formar parte de esta aventura y nos han proporcionado la oportunidad de pasarlo maravillosamente bien a su lado.
¿Moraleja de esta historia? Los premios tocan, así que no dejéis de visitar la página de Viajes a Austria, para que estéis al día de todo lo que puede ocurrir en los próximos meses.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Saber idiomas hace más listo y más sexy



Se me ha ocurrido, por curiosidad, investigar un poco acerca de las ventajas que  tiene esto de saber idiomas. Es innegable que una persona que sabe una o más lenguas extra, a parte de la suya materna, se abre las puertas del mercado laboral. No en España, pero sí en el resto del mundo civilizado. Te facilita mucho la vida a la hora de viajar y es útil para comunicarse, incluso estando en tu propio país, con los turistas que vienen de visita.
En eso estamos todos de acuerdo. Pero hay más. Mucho más. He encontrado varios estudios que demuestran, o al menos sostienen teorías y resultados a tenor del hecho de saber idiomas que son, como poco, interesantes.
Se dice que la gente encuentra muy atractivas a las personas que hablan varios idiomas. Yo, personalmente, me conformo con que el interlocutor domine al menos un idioma, porque hay mucha gente que ni eso y es realmente frustrante intentar hablar con alguien que no sabe ni cuál es su propio idioma. ¿Será verdad que es sexy hablar muchos idiomas?
También he leído que los niños que crecen en hogares, cuyos padres son bilingües, tienen mejor capacidad de memoria e inteligente. No me refiero a esas familias modernas en las que cada uno habla un idioma y sólo confluyen en el mismo cuando hay visita, sino más bien a esas familias en las que los padres pueden hablar indistintamente en un idioma u otro y los niños aprenden ambos idiomas. El otro caso, puede resultar ciertamente estresante, sobre todo, para las visitas. Además, las personas bilingües se les hace muchos más fácil aprender un tercer idioma que a las monolingües estudiar un segundo idioma.
Dicen que, los estudiantes que aprenden otro idioma durante cuatro años o más, obtienen mejores calificaciones que sus compañeros. Esto no lo tengo tan claro, porque en mi clase se estudiaba inglés desde los 5 años… y los que al final conseguimos arrancar a hablarlo después de 10 años mareando la perdiz, coincidimos con aquellos a los que nos apetecía viajar. Independientemente de las notas que sacásemos en las otras asignaturas, porque había de todo.
Parece que las personas que buscan un empleo específico y dominan dos o más lenguas, tiene un 20% más de probabilidades de conseguir el trabajo y ganar más dinero que los que sólo hablan un idioma. Esto, repito, ocurre fuera de España. Lo que sí es importante, es que las personas que hablan dos o más lenguas tienen cuatro veces menos posibilidades de sufrir deterioro cognitivo. Y eso es una recompensa justa. Eso y ser sexy, claro.
Si a ello le sumamos que los acentos que se consideran más sexys son el irlandés, el italiano, el portugués, el brasileño, el francés, el inglés británico y, por supuesto, el español. ¿Somos o no somos sexys? ¿y cuánto?