domingo, 12 de agosto de 2012

Cucut Biz Bar. El de toda la vida


Hace unos días he hecho un descubrimiento de lo más interesante en el barrio barcelonés de Hostafrancs. Por lo visto es un sitio con solera centenaria, que ha reabierto sus puertas hace tres años. Pero yo, lo acabo de descubrir. Y me ha gustado tanto que os lo voy a contar para que podáis disfrutarlo en persona, la próxima vez que hagáis una escapada a la Ciudad condal… los que no vivís allí, claro.
Es uno de esos sitios en los que uno, nada más entrar, se siente a gusto. Tiene un ambiente de lo más agradable y los precios son de los de ahora, “de crisis”. Aunque la calidad está muy por encima de esos precios, lo que quiere decir, que es el sitio perfecto para salir de cañas y pasar toda la tarde de buen rollo con los amigos.
Sus actuales dueños, Rafa y Carlos, me comentaron que antiguamente existía la peña Cucut y que organizaban excursiones usando el bar como base de operaciones. Actualmente esa es una de las tradiciones que se quieren rescatar. ¿Os acordáis de cuando “bajar al bar” al estilo Friends, era sinónimo de encontrar a los amigos? Y que siempre nos encontrábamos. Desde que no tenemos un duro, parece que sólo podemos ver a los amigos en el Facebook.
De hecho, la intención de sus dueños es esa, que sea un sitio absolutamente cercano en el que estemos mejor que en casa y el gran secreto es que ellos mismos lo regentan como si fuesen clientes, sirven todo lo que a ellos les gusta comer o beber, como les gusta que les traten, horario ininterrumpido, dedican mucho tiempo a que el ambiente sea amistoso y distendido y ofrecen una relación calidad-precio mejor que buena.
La pena es que no hay cocina, así que sólo se pueden tomar tapas. Esos sí, ¡Qué tapas! De impresión. Pero vamos que tampoco hace falta que os lo cuente… podéis ir y comprobarlo en persona, que siempre es más divertido.
La terraza está abierta todo el año y el bar tiene una zona a la entrada, con taburetes y grandes barriles de madera, a modo de mesas y un saloncito interior con 5 mesas. Es el sitio ideal para una pequeña gran celebración o para irse a ver un buen partido de fútbol.
Vamos que no os digo más. Os dejo el link para que podáis echar un vistazo por vuestra cuenta y me contéis qué os ha parecido. Cucut Biz Bar.

viernes, 13 de julio de 2012

España. El país de pandereta


Esta es una de las frases que más he oído en los últimos días. La gente está harta y carga contra todo lo que se mueve con comentarios despectivos y cuanto más hirientes mejor. Yo no estoy de acuerdo. Ni en contra. Simplemente cada uno se desahoga como mejor le viene. Pero cuando escucho una y otra vez eso de “Este país de pandereta”, sonrío.
La pandereta, al fin y al cabo, es una cosa bien graciosa, ¿no es cierto?
Este año tuve la suerte, o la tristeza, según se mire, de pasar la Navidad fuera de España. Precioso panorama, villancicos por todas partes, luces, colores, adornos, regalos y vino caliente en cuantos mercadillos de adviento tuve ocasión de poner los pies. Lindísimo. Pero a la hora de la verdad… en Nochebuena, la cosa era cuanto menos aburrida. No te digo que la pandereta sea la madre de todas las fiestas, pero… una buena pandereta anima a cantar villancicos a todo el mundo, sí o sí. No había pandereta.
Esto me lleva a pensar en las cosas que hay en España, con y sin crisis, y que uno echa de menos cuando no está. Simplemente porque no las hay en ningún otro sitio del mundo, y si las hay… no son iguales. Las cosas que hacen que cuando uno dice España fuera de España, la gente se te acerca curiosa y se alegre de conocer un español.
Los camareros, por ejemplo. Los españoles son eficientes como pocos, rápidos, seguros, simpáticos (en su mayoría, que también hay cada craco…) y dan un servicio fabuloso. Mira que me cabreo cuando llego a una mesa muerta de sed y tengo que esperar 15 minutos (bar vacío) a que venga alguien a preguntarme qué quiero tomar. Y otros 20 a que me lo traigan. Es desesperante. Que en vez de un refresco me dan ganas de pedirle la ubicación de las cosas y ponérmelas yo. Que te llega la cerveza casi caliente. ¿Y entre plato y plato? Entre plato y plato, fuera de España, te fumas un paquete de tabaco y sigues esperando.
Además, la cerveza. No sólo es buena. Es barata. Es barata en comparación con cualquier otra cosa. La cerveza y el café. Que también es barato y es fantástico. Hasta el malo… está bueno.
Las terrazas. Sí, terrazas hay en muchas partes, pero nada que ver. Ni con los jardines de cerveza, por muy bonitos que suenen… con sus cervezas tibias a casi 4 euros.
El vino. Ciertamente hay buenos vinos en muchos sitios. En muchos países y en muchas regiones. Pero en comparación, así, a ratio gordo… hay muchos más vinos buenos por cada vino malo que en cualquier otro país. Si acaso Francia nos hace competencia, pero fuera de ahí… risa me dan los “buenos vinos”.
El jamón. Vaya donde vaya, siempre me ofrece la gente, con el mayor amor (y que yo lo valoro muchísimo) un jamón seco y normalmente ahumado… (¡ahumando!) que me dicen que es el “jamón serrano de la región”. Claro, si ellos probaran el jamón serrano de verdad, entenderían por qué pongo la cara que pongo. Que una cosa es educación y otra que te toquen el jamón serrano. Vamos, en general, la cultura de la tapa es intocable. E insuperable.
Y todo ello entra en el apartado de fiesta. Porque como la fiesta española, ninguna. Y eso no es un tópico. Es un hecho. En mi caso fehacientemente comprobado y del que puedo hablar con plena potestad y una larga experiencia.
Pero lejos del apartado lúdico-gastronómico… pasa igual. ¿Por qué será que tenemos la mejor música? Es evidente que la buena música es en inglés o en español… cierto que hay muy buenas canciones en francés y en italiano, pero son las menos. Fuera de ahí… ¿hay vida?
El arte. Tenemos un patrimonio artístico de los más ricos del mundo. Cultura no tenemos mucha, para qué nos vamos a engañar y con esa firme propuesta de nuestros gobiernos de uno y otro color, de embrutecernos al máximo, quién sabe con qué aviesas intenciones… menos tendremos en unos pocos años. Menos cultura y menos cerebros que están haciendo deporte y entrenando como nunca, no para participar en ninguna olimpiada sino para abandonar el país a la mayor velocidad posible. Pero arte y patrimonio tenemos para dar, regalar, disfrutar, enseñar y lo que queramos.
Vamos que me pongo a enumerar y me faltan dedos. No lo vemos porque creemos que es algo tan evidente que siempre estará ahí. Y por si acaso, deberíamos valorarlo y disfrutarlo ahora que podemos. Porque nos quitan y nos quitan, pero nosotros siempre inventamos qué hacer después para seguir siendo eso, españoles que se divierten y que hacen de la vida un arte. El arte de ser español.
Por eso, me alegro tanto de que a pesar de ser un país liderado siempre por los más sinvergüenzas vestidos de rojo, verde, azul o con piel de corderito… seguimos siendo un país de pandereta.

domingo, 1 de julio de 2012

¿Qué pasa en Cantabria? Fracking



Este fin de semana me ha llegado, por todas partes, la misma noticia. Cantabria, un paraíso verde y tranquilo. Donde comer es casi como tocar el cielo y después… descansar, en infinita tranquilidad, Cantabria, nuestra Cantabria y algunas otras provincias igualmente hermosas como Soria o Burgos están, de pronto, en peligro. ¿Qué ocurre? Fracking. Vale. Dicho así no suena a nada, pero se trata de algo menso complicado de lo que parece. En español es el fracturamiento hidráulico.
Vamos a ver si esto se puede explicar de forma sencilla. Se trata de un método que utiliza una mezcla de agua, arna y sustancias químicas, para inyectarlas a presión y conseguir romper una roca densa. Así se libera petróleo y todo el gas que estaba atrapado en su interior. A priori parece fácil, sencillo, económico, rentable y hasta divertido. Es como de dibujos animados. Es tan perfecto que nuestros vecinos galos ya lo han prohibido. Y el caso es que podríamos pensar que “por probar”… pero es que ya está probado y requeteprobado en Estados Unidos. Me refiero a que los americanos ya lo han empleado ampliamente en sus dominios para extraer el gas natural y tienen camiones de documentación acera de lo gravemente nociva que puede llegar a ser esta idea tan feliz. La inyección de esta mezcla provoca la contaminación del suelo y del subsuelo, porque la sustancia química que se emplea, no nos engañemos, no es del Quimicefa… es venenosísima. Estos se añade al agua a presión y los gases que se liberan afectan a las aguas, tanto subterráneas como superficiales. Los acuíferos y las cuencas de los ríos son los primeros en pagar el pato y después el resto. En el resto incluyo a los inconscientes seres humanos que lo han permitido, por supuesto. Vamos que no es un ataque de nervios de los ecologistas, dando por saco… no es algo serio. Algo que no sólo afectará al paisaje, a nuestro precioso paisaje, sino que ni siquiera a la larga, nos afectará a nosotros, a nuestra flora y fauna y en poco tiempo… será una catástrofe. Si nos enojó el chapapote… esto puede ser peor. Esto será peor.
Y todo ello cantando las alabanzas del Gas Natural, que de momento de natural ya va teniendo poco… con un servicio como este, que además no es nada barato, sobre todo a largo plazo, creo que deberíamos tomárnoslo en serio antes de que sea demasiado tarde. De hecho, podemos ver los efectos en nuestros queridos Estados Unidos, que ya han tenido el detalle de probarlo antes que nosotros y que tan bien nos lo explica nuestro gran amigo, GuillermoFesser, quien os lo puede explicar e ilustrar, porque lo ha visto de primera mano, muchísimo mejor que yo. Os invito, de todo corazón, a tomar parte activa en este problema, porque Cantabria, porque España, lo merece.

miércoles, 6 de junio de 2012

Napoleón en Kaunas

El próximo 22 de junio, en la ciudad de Kaunas, tendrá lugar una celebración muy, muy especial. Se trata de un festival histórico en vivo, es decir, una recreación en toda regla. La fiesta comienza el día 22 y se extiende hasta el 24. Un largo fin de semana que volverá locos a los investigadores y a los amantes de la historia. Os cuento. Por lo visto, Kaunas jugó en su día un papel muy importante en los planes de Napoleón. Se dice que el venenoso francés, utilizaba el puerto de Kaunas a su antojo, de camino a Rusia. Y que la acción militar más remarcable fue cuando el ejército del francés cruzó el río Nemunas, muy cerca de la ciudad, entre el 24 y el 26 de junio de 1812, construyendo tres puentes en un tiempo récord. Personalmente detesto con todas mis fuerzas al miserable aprendiz de emperador, pero parece que la hazaña debió de tener su gracia. En fin, cierto es que Napoleón hizo estragos allá por donde puso sus pequeños pies hasta que sus dotes de meteorólogo lo pusieron en su sitio. Pero hay un puñadito de historietas a tenor del hombrecillo que tienen su aquél. Ésta es una. O quizá no, quizá no fue para tanto. Sin embargo, lo que sí es para tanto y para más es la forma en que lo celebran en la actualidad. La juerga empieza a las 10 de la mañana. La apertura oficial. Después de comer se abre el puente, el alcalde ofrece una recepción en el ayuntamiento, un juego para hacer sombreros de papel como el de Napoleón, una vistia al campo y un concierto. Todo ello salpicadito de visitas guiadas para empaparnos de la historia, los que no nos la sabemos. El plato fuerte, el sábado, visita alcampo de batalla y ejercicios con los miembros del campo. Es decir, vamos a ver disparar cañones en vivo y en directo... entre otras cosas. Luego la vienbenida, el desfile... y por fin a las tres de la tarde, ¡¡la recreación!! Napoleón y sus muchachos cruzando el río Nemunas. Y una noche de fiesta como las que tenemos en España. Conciertos, música y fuegos artificiales. Y si alguien se ha quedado con ganas de juerga, al día siguiente hay más visitas al campo, una celebración religiosa en la iglesia de St. Miguel arcángel y un carrera para cruzar el famoso río, por el viejo camino. Vamos una locura. Hagamos por ir a verlo, porque merece la pena.

miércoles, 18 de abril de 2012

Brusselicious!! A comer

Desde el 1 de enero y hasta el 31 de diciembre de este año, se celebra en Bruselas el año de la gastronomía. 2012, para los flamencos no será el año del fin del mundo, a no ser que eso significase quedarse sin comer. Porque han pensado en celebrarlo de más de mil maneras y mientras quede comida que preparar, el mundo no puede detenerse. En Flandes el tema gastronómico se lo toman muy en serio y como muestra un dato: tienen 17.334 restaurantes, es decir tocan a un restaurante cada 353 habitantes. Y más de 600 tipos de cerveza también es un tema importante. De hecho tienen 112 cerveceras y la mayoría de ellas se pueden visitar. Eso es algo que uno no hace todos los días y ya que vamos a cuidarnos comiendo... que no nos quedemos con sed. Así que nuestros amigos de Bruselas, han preparado una serie de menues especiales para la ocasión. Con especial atención a los desayunos... porque al fin y al cabo, cuando uno va de viaje y quiere conocerlo todo, no se detiene a comer con tranquilidad, sino que más bien comprar cualquier cosa para "ir tirando", pero el desayuno... eso ya es otra cosa. El ritual maravilloso de comenzar el día con un delicioso café con algunos bollos. O mejor aún, gofres. Con chocolate. Galletas de mantequilla. Chocolate. Mmmmm. Sí, definitivamente hay que desayunar y aprovechar esta iniciativa. Para ello se han creado menues especiales para desayunar y empezar el día con una amplia sonrisa en la cara. Las estrellas de la fiesta son las recetas tradicionales. Las carretas de caracoles, el chocolate crujiente, las legumbres y por supuesto, la cerveza. De la que incluso se hacen catas de degustación. Sin olvidar las patatas fritas que son omnipresentes y, cómo no, las coles de Bruselas, que podríamos decir que son verduras de culto, hay quien las ama y hay quien quiere emigrar a otro país con el sólo atisbo de su olor en la habitación. No es mi caso.
Todo productos frescos, gran calidad. Acompañado de buenas cervezas artesanales y con un poquito de queso para picar. No en vano, Bruselas tiene una de las mayores concentraciones de estrellas de la Guía Michelin del mundo, así que, vayamos a comer en una buena mesa flamenca.